PROYECTO QUIJOTE: HACIA UNA INVESTIGACIÓN INTERDISCIPLINAR DE SU AUTORÍA
I.
OBJETIVO PRINCIPAL DEL PROYECTO
Constituir un equipo
interdisciplinar de especialistas en filología, historia, filosofía,
lingüística, estilometría, lingüística computacional e inteligencia artificial,
entre otras disciplinas afines, para investigar con el máximo rigor científico,
independencia crítica y apertura intelectual la verdadera autoría de El
ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.
El proyecto se propone no solo
esclarecer quién escribió realmente esta obra cumbre de la literatura
universal, sino también profundizar en su génesis intelectual y en las raíces
literarias, filosóficas, teológicas, históricas y antropológicas que pudieron
intervenir en su concepción. Para ello, se estudiará el Quijote tanto a partir de
sus fuentes literarias conocidas como de las posibles influencias,
concordancias y conexiones con otros autores, corrientes de pensamiento y
tradiciones culturales de su tiempo.
La investigación combinará el
análisis documental, histórico, filológico y textual con las herramientas de la
estilometría, la lingüística computacional y la inteligencia artificial. Su principio
rector será inequívoco: buscar la verdad histórica sobre la autoría del
Quijote, más allá de cualquier atribución establecida, convicción previa o
prejuicio académico. Ninguna hipótesis deberá aceptarse ni descartarse de
antemano; todas habrán de someterse al examen crítico y a la contrastación
rigurosa de las evidencias disponibles.
Este planteamiento encuentra un
antecedente intelectual especialmente significativo en el filólogo e
historiador Américo Castro, quien, en El pensamiento de Cervantes
(1925), formuló una reflexión que invita a considerar críticamente la cuestión
de la autoría de las grandes obras literarias: «Mucho más nos habría
valido que, como en el caso de Shakespeare, se discutiera si él fue realmente
el autor de esas obras admirables».
Al cumplirse en 2025 el centenario
de la publicación de aquella obra, esta reflexión adquiere una renovada
relevancia y nos invita a abordar la cuestión de la autoría con libertad
intelectual, rigor crítico y sin convertir ninguna atribución en un dogma inamovible.
Lejos de pretender descalificar a
Cervantes, se trata de promover una investigación capaz de examinar las
hipótesis existentes con los mismos principios de exigencia crítica y
comprobación de evidencias que deben regir cualquier investigación histórica y
literaria.
Recuperar hoy esa invitación,
incorporando los avances científicos y tecnológicos de nuestro tiempo,
constituye uno de los fundamentos intelectuales del PROYECTO QUIJOTE:
abrir un espacio de investigación interdisciplinar en el que las distintas
hipótesis puedan ser examinadas, contrastadas y, llegado el caso, confirmadas o
refutadas a la luz de las evidencias.
El propósito último es contribuir a
un conocimiento más profundo y fundamentado de la autoría, la génesis
intelectual y el alcance cultural de una de las obras más universales de la
literatura.
II.
MATERIALES DIGITALIZADOS
¿Con qué materiales
digitalizados contamos actualmente?
A fecha de octubre de 2026,
podemos afirmar que ya existe una base documental digital considerable para
poner en marcha tu proyecto sobre la autoría del Quijote. Disponemos de
ediciones antiguas digitalizadas, textos electrónicos, obras de Cervantes, numerosas
ediciones de Juan Luis Vives y herramientas de investigación lingüística. El
trabajo pendiente consiste en reunirlas, comprobar su calidad y convertirlas en
un corpus científico coherente.
1. El Quijote
—Primera
edición del Quijote (1605)
La Biblioteca Virtual Miguel de
Cervantes ofrece una reproducción digital de la primera edición, impresa por
Juan de la Cuesta y conservada en la Biblioteca Nacional de España. Es una
fuente fundamental para cotejar el texto histórico.
Existen reproducciones
digitales de la edición original y de otras ediciones tempranas. La colección
cervantina de la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico reúne
numerosas versiones históricas.
—El Quijote de
Avellaneda (1614)
El llamado Quijote de Avellaneda no debe figurar como un mero material complementario, sino como uno de los textos centrales del corpus comparativo. Si se quiere investigar con rigor la cuestión de la verdadera autoría del Quijote es imprescindible estudiar qué relaciones mantiene con los otros dos Quijotes.
- Título original: Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha, que contiene su tercera salida y es la quinta parte de sus aventuras.
- Autor que figura en la edición: Alonso Fernández de Avellaneda
- Disponibilidad: primera edición digitalizada, texto electrónico consultable y otros ejemplares digitalizados.
- Aplicaciones: estilometría, comparación lingüística y conceptual, análisis de concordancias, estudio de variantes editoriales y contraste de hipótesis de autoría.
- Enlaces principales: Biblioteca Virtual de Cervantes y BNE
—Versiones actualizadas, principalmente las de Francisco Rico y Trapiello.
Su inclusión enriquecería el
corpus y permitiría distinguir entre el texto histórico, su interpretación
filológica y su reformulación lingüística moderna.
A. FRANCISCO
RICO: EDICIÓN CRÍTICA
La edición del Instituto
Cervantes y la Real Academia Española, revisada en 2015 bajo la dirección de
Rico, procura establecer el texto mediante la crítica textual y el estudio de
los testimonios impresos. Incluye, además, abundante material explicativo y
estudios complementarios.
Utilidad para el proyecto: fijar un
texto de referencia fiable, identificar variantes y errores de imprenta y
evitar que las diferencias entre transcripciones contaminen los análisis
lingüísticos.
B. ANDRÉS TRAPIELLO: VERSIÓN EN CASTELLANO ACTUAL
Su edición de 2015, titulada Don
Quijote de la Mancha. Puesto en castellano actual íntegra y fielmente,
moderniza el lenguaje para facilitar la lectura, procurando conservar el
sentido y la continuidad de la obra. Parte de la edición de Francisco Rico.
Disponibilidad: Biblioteca
electrónica del Instituto Cervantes
Utilidad para el proyecto: estudiar qué
expresiones, construcciones sintácticas, refranes y matices semánticos
necesitan ser reformulados para un lector actual, y qué decisiones
interpretativas introduce esa reformulación.
2. Las obras
de Juan Luis Vives
—Catálogo de obras de Vives en
la Biblioteca Nacional de España
El catálogo bibliográfico de la
BNE recoge numerosas ediciones de obras como De disciplinis, De anima et
vita, De concordia et discordia in humano genere, Introductio ad sapientiam y
De subventione pauperum.
El catálogo permite localizar
las ediciones, aunque habrá que verificar individualmente cuáles cuentan con
digitalización y descarga.
Empezar por las obras
originales en latín y después incorporar sus traducciones castellanas,
conservando identificada la edición de cada texto.
—Biblioteca Valenciana Digital
(BIVALDI).
Cuenta con la digitalización de
las principales obras de Juan Luis Vives.
3. Los
estudios de Francisco Calero
Contamos con sus publicaciones y con los estudios
que han desarrollado su hipótesis de autoría.
·
El libro El verdadero autor de los “Quijotes”
de Cervantes y de Avellaneda
·
El libro Autobiografía de Juan Luis
Vives: una vida modélica dedicada al estudio y la escritura
·
Los artículos de Calero sobre la autoría del
Quijote y Juan Luis Vives.
·
Las críticas académicas y las respuestas a sus
argumentos.
4. Autores de
control y fuentes del Renacimiento
Para determinar si las
semejanzas entre Vives y el Quijote son específicas, también existen
repositorios de gran utilidad.
—Humanistas y pensadores del
siglo XVI
La Biblioteca Virtual Miguel de
Cervantes y BNE Digital permiten localizar ediciones de autores de la tradición
humanista y del pensamiento español. Será necesario seleccionar obras
comparables en lengua, fecha, género y extensión.
—Fuentes clásicas y filosóficas
Deberían localizarse las
ediciones y traducciones de Aristóteles, Cicerón, Séneca, san Agustín y otros
autores relevantes. El objetivo sería comprobar si las coincidencias entre
Vives y el Quijote proceden de una fuente común.
5. El BVMC.
Labs
Hay un recurso especialmente
interesante para este proyecto: el laboratorio de humanidades digitales de la
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes: el BVMC.Labs.
Ofrece herramientas como un
analizador morfológico automático y un corpus diacrónico de 86 obras publicadas
entre 1482 y 1647, con autores y géneros diversos. Este corpus podría servir
como punto de partida para construir comparaciones lingüísticas y estudiar la
evolución del castellano.
III.
PRINCIPALES PARÁMETROS QUE DEBERÁ
ANALIZAR LA IA
1. Estilometría: la huella lingüística del autor
La estilometría estudia los
rasgos cuantificables de la escritura para identificar semejanzas y diferencias
entre textos.
La IA debería comparar el
Quijote con los corpus de Cervantes y Juan Luis Vives y, como controles, con
obras de otros escritores del siglo XVI y comienzos del XVII.
Variables que habría que
analizar:
- Frecuencia
de palabras funcionales: artículos, preposiciones, conjunciones y
pronombres.
- Longitud
y estructura de las frases.
- Frecuencia
de conectores, subordinadas y construcciones sintácticas.
- Distribución
de palabras frecuentes y poco frecuentes.
- Patrones
de puntuación, variación léxica y hábitos gramaticales.
La comparación tendría que
realizarse en fragmentos de extensión equivalente y con varios métodos
estadísticos independientes. La puntuación de un modelo aislado nunca debería
considerarse una prueba definitiva.
2. Identidad de pensamiento y arquitectura
intelectual
Este es uno de los parámetros
más importantes para examinar la propuesta de Francisco Calero.
No bastaría con localizar
conceptos compartidos por Vives y el Quijote. La IA debería estudiar cómo se
relacionan las ideas, cómo se argumentan y qué función desempeñan dentro de
cada obra.
Analizaría, entre otros
aspectos:
- La
concepción de la virtud, la sabiduría y la educación.
- La
relación entre razón, experiencia y conocimiento.
- La
justicia, la paz, la guerra y la concordia.
- La
naturaleza humana, la libertad y las pasiones.
- La
crítica de las costumbres y las instituciones.
La pregunta decisiva: ¿comparten
únicamente el ideario humanista de su época o presentan una combinación
excepcionalmente específica de ideas, razonamientos y estructuras
argumentativas?
Para responderla, la IA debería
comparar también a Vives con Erasmo, otros humanistas y autores escolásticos.
De lo contrario, podría atribuir a una persona lo que pertenece a una tradición
intelectual común.
El equipo debería digitalizar y
cotejar los pasajes señalados por Calero, incluyendo las concordancias que él
considera relevantes entre las obras de Vives y el Quijote.
La IA tendría que distinguir
cuatro niveles:
- Coincidencia
literal: mismas palabras o expresiones.
- Coincidencia
conceptual: misma idea expresada con palabras diferentes.
- Coincidencia
argumentativa: razonamientos desarrollados de manera semejante.
- Coincidencia
estructural: misma secuencia de ideas, ejemplos y conclusiones.
También debería buscar
paralelismos que contradigan la hipótesis, así como las mismas coincidencias en
otros escritores.
Es fundamental ponderar la
rareza de cada coincidencia: una expresión común sobre la virtud tiene menos
valor identificativo que una secuencia argumentativa infrecuente, con
correspondencias textuales verificables.
4. Fuentes clásicas, latinas, griegas y
renacentistas
La IA debería identificar las
fuentes intelectuales presentes en el Quijote y compararlas con las conocidas
en el corpus de Vives y en las obras de Cervantes.
El análisis abarcaría:
- Citas
directas y alusiones indirectas.
- Traducciones
y paráfrasis.
- Referencias
a Aristóteles, Cicerón, Séneca, san Agustín y otros autores.
- Ecos de
la Biblia, Erasmo y la tradición humanista.
- Pasajes
cuya formulación dependa de una traducción o comentario concreto.
Habría que reconstruir, además,
qué ediciones y traducciones estaban disponibles antes de 1605 y cuáles podían
haber llegado a cada escritor.
El objetivo no sería demostrar
que un autor conocía una fuente, sino averiguar qué hipótesis explica mejor el
acceso, la selección y el uso concreto de esa fuente.
Esta línea sería especialmente
relevante para la hipótesis de Vives, cuya producción intelectual es
fundamentalmente latina.
Los modelos de IA multilingües
podrían comparar las obras latinas de Vives con el castellano del Quijote para
detectar:
- Calcos
sintácticos del latín.
- Construcciones
semánticas poco habituales en castellano.
- Modos de
argumentar característicos de la prosa humanística latina.
- Traducciones
libres de expresiones y conceptos.
- Correspondencias
entre textos latinos y pasajes castellanos.
Pero hay una dificultad: el
latín humanístico era una lengua compartida por numerosos intelectuales. Por
eso, cada posible calco debería contrastarse con otros autores y con el
castellano de la época.
Sería particularmente valioso
encontrar correspondencias que permitieran reconstruir una fuente concreta, no
simplemente un estilo latino general.
6. Conocimientos científicos, médicos, jurídicos y
filosóficos
El Quijote contiene reflexiones
sobre numerosos campos del saber. La IA podría elaborar un mapa de
conocimientos y compararlo con la obra documentada de cada candidato.
Entre los ámbitos que
convendría estudiar:
- Medicina,
alimentación y teorías del cuerpo.
- Derecho,
justicia y procedimientos judiciales.
- Filosofía
moral, teología y educación.
- Astronomía,
cosmología y conocimientos naturales.
- Historia,
política y organización social.
En este apartado habría que
medir la precisión técnica de los conceptos, sus relaciones y sus posibles
fuentes.
La cuestión no sería
simplemente quién tenía más conocimientos, sino qué autor explica mejor la
selección, profundidad, precisión y articulación de los saberes presentes en la
novela.
Y un matiz importante: que un
conocimiento resulte difícil de explicar a partir de la biografía conocida de
Cervantes no demuestra por sí mismo que no pudiera adquirirlo.
7. Evolución del estilo y posibles capas de
autoría
La IA debería examinar por
separado distintas partes del Quijote: prólogos, discursos, episodios
narrativos, diálogos, digresiones y las dos partes publicadas en 1605 y 1615.
Esto permitiría investigar:
- Si el
perfil lingüístico es estable a lo largo de la obra.
- Si
existen cambios atribuibles al género, al narrador o a los personajes.
- Si
ciertos pasajes muestran patrones diferentes.
- Si hay
indicios de revisión, interpolación, adaptación o colaboración.
No sería suficiente encontrar
diferencias estilísticas: una novela extensa presenta variaciones naturales. El
análisis tendría que comprobar si las diferencias exceden las observadas en
otras obras de extensión y complejidad semejantes.
Esta línea permitiría estudiar,
además, una hipótesis que merece permanecer abierta: que la autoría
intelectual, la redacción final, la revisión y la publicación no necesariamente
correspondan a una sola persona.
8. Cronología, documentos y viabilidad histórica
Este parámetro es indispensable
porque una semejanza textual puede ser sugestiva, pero la atribución debe
encajar en una cronología documentada.
La investigación tendría que
reconstruir:
- La
cronología de composición de cada obra.
- La fecha
de publicación y transmisión de las fuentes.
- Los
manuscritos, ediciones, cartas y documentos pertinentes.
- Las
posibilidades de acceso a libros, bibliotecas y redes intelectuales.
- La
procedencia de cada testimonio documental y su fiabilidad.
Juan Luis Vives murió en 1540,
mientras que la primera parte del Quijote apareció en 1605. Por tanto, una
atribución directa a Vives obligaría a explicar la transmisión, conservación,
adaptación y publicación posterior del texto.
La IA podría ayudar a localizar
documentos y reconstruir conexiones históricas, pero las conclusiones
necesitarían verificación por historiadores y especialistas en crítica textual.
9. Modelos de lenguaje e IA semántica
Los modelos actuales permiten
comparar textos más allá de las coincidencias literales. Pueden representar
semejanzas semánticas, clasificar pasajes y ayudar a detectar estructuras
argumentativas recurrentes.
Los utilizaría para:
- Agrupar
pasajes del Quijote según sus afinidades con distintos autores.
- Detectar
relaciones conceptuales entre obras en latín y castellano.
- Encontrar
correspondencias que hayan pasado inadvertidas.
- Formular
hipótesis sobre fuentes y cadenas de transmisión.
- Identificar
pasajes que contradigan las atribuciones propuestas.
Sin embargo, los modelos de
lenguaje pueden producir semejanzas engañosas y no son detectores infalibles de
autoría. Sus resultados deben contrastarse con métodos filológicos y
estadísticos independientes.
En particular, no sería
aceptable como prueba que un chatbot afirme que un fragmento «parece escrito
por Vives». Han de exigirse resultados cuantificables, textos de referencia
identificados y experimentos reproducibles.
10. Contraste de hipótesis y pruebas de falsación
Este sería, a mi juicio, el
parámetro más importante desde el punto de vista científico.
La IA tendría que comparar
explícitamente, al menos, estas posibilidades:
- H1:
Miguel de Cervantes es el autor principal.
- H2: Juan
Luis Vives es el autor intelectual del texto atribuido al Quijote.
- H3: la
obra deriva de una fuente, adaptación o colaboración que requiere una
hipótesis diferente.
- H4: las
evidencias disponibles no permiten discriminar de forma fiable entre las
alternativas.
Para cada hipótesis debería
estimar qué resultados cabe esperar, qué datos la apoyan, cuáles la contradicen
y qué descubrimiento podría refutarla.
El equipo también debería
realizar pruebas a ciegas con textos de autoría conocida, controlar la longitud
de los fragmentos y evitar que los datos usados para ajustar los modelos sean
los mismos que se utilizan para validar sus resultados.
La pregunta final no sería qué
autor obtiene la mayor semejanza, sino si la evidencia permite distinguirlo de
los demás con una fiabilidad demostrada.
11. Identidad de pensamiento, escritura e
histórica
El profesor Calero ha defendido
la identidad de pensamiento y de propósito entre Vives y los textos
quijotescos, vinculándolos al ideal humanista de educar para alcanzar la
sabiduría y la virtud.
Pero un estudio verdaderamente
concluyente debería distinguir entre tres cuestiones:
A. Identidad de pensamiento
¿Comparte el Quijote con Vives
una concepción del ser humano, de la virtud, de la educación y de la sociedad
extraordinariamente próxima?
B. Identidad de escritura
¿Presentan los textos rasgos
lingüísticos, sintácticos, retóricos y argumentativos suficientemente
específicos como para atribuirlos a una misma mano, considerando las
diferencias entre latín y castellano?
C. Identidad histórica de
autoría
¿Existen pruebas documentales y
una cadena de transmisión verosímil que permitan explicar cómo se compuso,
conservó y publicó el Quijote si su autor intelectual fue Vives?
Las tres preguntas están
relacionadas, pero no son intercambiables. Una gran afinidad filosófica no
demuestra automáticamente una identidad estilística; una afinidad estilística
tampoco acredita por sí sola la autoría histórica.
Precisamente por eso, el
proyecto debería integrar los tres niveles en un mismo sistema de evaluación
12. Comparativa La Galatea, Novelas ejemplares y Los trabajos de Persiles y
Sigismunda con la arquitectura intelectual del Quijote.
Análisis comparativo de las
ideas filosóficas, concepciones antropológicas y morales, fuentes clásicas y
humanísticas, estructuras argumentativas, conocimientos científicos y
jurídicos, visión religiosa y principios éticos presentes en estas obras y en las
dos partes del Quijote.
El objetivo será determinar el
grado de continuidad intelectual entre los distintos textos, identificar
posibles divergencias y evaluar si sus patrones de pensamiento resultan
compatibles con una misma autoría o aconsejan explorar otras hipótesis. Los resultados
deberán contrastarse con los escritos de Juan Luis Vives y con los corpus de
otros autores del Siglo de Oro, evitando considerar cualquier coincidencia
aislada como prueba concluyente de autoría.
—Tres dimensiones:
a) Continuidad
intelectual: ideas, valores, concepciones del ser humano y fuentes de
pensamiento.
b) Continuidad
retórica y argumentativa: formas de construir los razonamientos, organizar los
discursos y desarrollar las conclusiones.
c) Continuidad
lingüística y estilística: rasgos de escritura que puedan compararse mediante
herramientas estadísticas, teniendo en cuenta el género, la cronología y el
tipo de narrador.
—Importancia de este parámetro.
a) La continuidad
del pensamiento: comprobar si las ideas sobre el ser humano, la virtud, la
educación, la justicia, la paz y la religión se desarrollan de manera coherente
en las distintas obras.
b) Las fuentes
intelectuales: identificar qué autores clásicos, medievales y renacentistas
sustentan sus argumentos y cómo se interpretan.
c) La forma de
razonar: estudiar no solo qué ideas aparecen, sino cómo se relacionan, se
argumentan y se aplican a situaciones concretas.
d) Las
diferencias entre géneros: distinguir las particularidades de la novela
pastoril, las novelas cortas, la novela bizantina y la novela de aventuras,
para no confundir las exigencias de cada género con diferencias de autoría.
e) El contraste
con Vives: examinar si las correspondencias detectadas con su obra son
específicas y significativas o si también aparecen en otros humanistas de la
época.
13. Análisis de las referencias clásicas y bíblicas: fuentes griegas,
latinas y Antiguo Testamento
El Quijote presenta una
extensa red de relaciones con la tradición grecolatina y las Escrituras.
Antonio Barnés Vázquez ha inventariado 1.274 referencias al mundo
clásico en las dos partes de la obra de 1605 y 1615, mientras que la hebraísta
Ruth Fine ha identificado aproximadamente 300 relaciones intertextuales con el
Antiguo Testamento.
Estas investigaciones
constituyen un punto de partida fundamental para estudiar la formación
intelectual, las fuentes y los procedimientos de composición del texto.
El proyecto deberá localizar,
clasificar y verificar estas referencias, así como ampliar su análisis al
Quijote de Avellaneda y contrastar los resultados con los corpus de Cervantes,
Juan Luis Vives y otros autores del periodo.
La inteligencia artificial
debería analizar los siguientes aspectos:
a) Identificación de fuentes: localizar
citas, alusiones, paráfrasis, reminiscencias y posibles traducciones de textos
griegos, latinos y bíblicos.
b) Precisión de las
correspondencias: cotejar los pasajes del Quijote con las fuentes
originales y con las traducciones, comentarios, repertorios de sentencias y
obras intermedias disponibles en la época.
c) Función intelectual y
literaria: determinar cómo se emplean las referencias en los discursos, diálogos,
episodios narrativos y reflexiones filosóficas; distinguir su función
ornamental, retórica, humorística, moral, argumentativa o estructural.
d) Patrones de selección y
utilización: estudiar qué autores y pasajes se eligen, con qué frecuencia aparecen,
cómo se transforman y qué relaciones existen entre las fuentes citadas y las
ideas desarrolladas en la novela.
e) Comparación entre autores: investigar si la selección, interpretación y articulación de estas fuentes presenta afinidades específicas con la obra de Vives, con las obras atribuidas a Cervantes o con otros humanistas, evitando confundir la cultura compartida de la época con indicios individuales de autoría.
f) Estudio de las referencias
bíblicas: examinar las relaciones con el Antiguo Testamento, sus posibles versiones
de origen y sus transformaciones lingüísticas, retóricas, simbólicas y
conceptuales, sin presuponer que toda correspondencia implica consulta directa
de las Escrituras.
g) Ampliación al Quijote de
Avellaneda: aplicar criterios de identificación y clasificación comparables para
determinar si existen patrones compartidos o divergentes respecto de las dos
partes de 1605 y 1615.
h) Verificación y
reproducibilidad: crear una base de datos que recoja cada
referencia, su localización, la fuente propuesta, el grado de certeza de la
identificación y las interpretaciones alternativas. Los resultados
automatizados deberán ser revisados por especialistas en filología clásica,
estudios bíblicos e historia intelectual.
Objetivo final: determinar
qué revela el uso de la tradición clásica y bíblica sobre la arquitectura
intelectual del Quijote y evaluar si los patrones identificados aportan
evidencias relevantes para discriminar entre las hipótesis de autoría.
La abundancia de referencias no
demuestra por sí misma la identidad de un autor. Su valor probatorio dependerá
de la especificidad de las correspondencias, de la forma de utilizarlas, de la
posibilidad histórica de acceso a las fuentes y de su comparación con otros
escritores del periodo.
14. Riqueza léxica y diversidad del vocabulario del Quijote
El Quijote destaca por la
extraordinaria amplitud y variedad de su vocabulario. El Quijote contiene entre
22.800 y 23.000 palabras distintas. Si hablamos de lemas, el léxico
organizado por lingüistas asciende a 8.555 entradas. El Quijote completo
contiene entre 378.000 y 400.000 palabras Estas cifras constituyen un
punto de partida para investigar la riqueza léxica del texto y su posible valor
como indicador de autoría.
Por lo tanto, la
inteligencia artificial y las herramientas de lingüística computacional
deberían analizar los siguientes aspectos:
a) Diversidad léxica: determinar la proporción entre palabras diferentes y el total de palabras del texto, aplicando índices estadísticos adecuados que permitan comparar obras de distinta extensión.
b) Distribución del vocabulario: estudiar la
frecuencia de las palabras, la presencia de términos poco habituales y la
proporción de vocablos recurrentes frente a los utilizados de forma ocasional.
c) Singularidad del léxico: identificar
palabras, expresiones y combinaciones léxicas características, prestando
especial atención a aquellas que puedan resultar distintivas frente al uso
habitual del castellano de los siglos XVI y XVII.
d) Riqueza semántica: examinar la
variedad de campos léxicos y conceptuales presentes en la obra, incluyendo el
pensamiento filosófico, la medicina, el derecho, la religión, la ciencia, la
vida cotidiana y las costumbres.
e) Formación y uso de palabras: analizar
arcaísmos, cultismos, latinismos, neologismos, variantes morfológicas, juegos
de palabras, refranes y expresiones idiomáticas.
f) Comparación entre corpus: contrastar
la riqueza y distribución del vocabulario del Quijote con las obras de
Cervantes, Juan Luis Vives, el Quijote de Avellaneda y otros autores de
control, teniendo en cuenta las diferencias de género, extensión, cronología y
lengua.
g) Evolución y variación
interna: estudiar por separado las dos partes del Quijote, así como sus distintos
episodios, discursos y diálogos, para determinar si existen patrones léxicos
estables o variaciones significativas.
h) Control filológico y
estadístico: establecer criterios homogéneos de transcripción, normalización
ortográfica y lematización. Será necesario distinguir entre formas gráficas
diferentes de una misma palabra y vocablos realmente distintos, así como documentar
la edición utilizada y los procedimientos de recuento.
Este parámetro debería
conectarse directamente con el número 1, dedicado a la estilometría, pero sin
quedar absorbido por él. La estilometría examinará la huella lingüística
general; este nuevo apartado permitirá estudiar con mayor profundidad el
vocabulario, su diversidad, su distribución y su singularidad.
Y hay una cuestión
especialmente interesante para este proyecto: no se trataría únicamente de
averiguar quién utiliza más palabras diferentes, sino de comprobar qué autor
emplea un vocabulario más próximo al del Quijote en su selección, frecuencia,
variedad y contexto de uso, una vez controladas las diferencias de extensión,
género y época.
15. Transmisión textual, historia editorial y posibles intervenciones en la
composición del Quijote
La investigación de la autoría
del Quijote no puede limitarse a comparar ideas, estilos y conocimientos.
También debe reconstruir, en la medida en que lo permitan las fuentes, la
historia material del texto: su composición, transmisión, revisión, preparación
editorial e impresión.
La inteligencia artificial, en
colaboración con especialistas en crítica textual, historia del libro y
documentación histórica, debería contribuir al análisis de los siguientes
aspectos:
a) Estudio de las primeras
ediciones: cotejar las ediciones de 1605 y 1615, así como las de 1614
correspondientes al Quijote de Avellaneda, para identificar variantes
textuales, errores, correcciones y posibles modificaciones introducidas durante
la transmisión.
b) Historia de la transmisión
textual: localizar y estudiar manuscritos, documentos, testimonios contemporáneos,
referencias bibliográficas y otros materiales que permitan reconstruir el
recorrido de los textos hasta su publicación.
c) Intervención editorial: investigar
las posibles funciones de impresores, correctores, editores, intermediarios y
colaboradores, distinguiendo entre las modificaciones propias del proceso
editorial y aquellas que pudieran afectar sustancialmente a la redacción o al
contenido de la obra.
d) Coherencia entre las
distintas versiones: examinar las diferencias entre testimonios y
ediciones para determinar si pueden explicarse por errores de impresión,
revisiones, adaptaciones, interpolaciones o prácticas habituales de la época.
e) Relaciones entre los tres Quijotes: estudiar las conexiones textuales y cronológicas entre las dos partes atribuidas a Cervantes y la obra de Avellaneda, valorando qué explicaciones resultan compatibles con las evidencias documentales disponibles.
f) Distinción entre autoría
intelectual y autoría material: considerar la posibilidad de que la concepción
de una obra, su redacción, su revisión y su preparación para la imprenta
impliquen funciones diferentes, sin presuponer que hayan intervenido varias personas
ni atribuir dichas funciones a individuos concretos sin pruebas suficientes.
g) Verificación documental y
cronológica: contrastar cada hipótesis con los documentos conservados, la historia de
las ediciones, las fechas de publicación y las posibilidades históricas de
transmisión, identificando las lagunas documentales y los límites de las
inferencias.
Objetivo final: reconstruir
la historia textual y editorial del Quijote y determinar qué escenarios de
composición, transmisión y publicación cuentan con mayor respaldo documental.
Esta investigación deberá contribuir a evaluar las hipótesis de autoría,
diferenciando las evidencias directas de las inferencias y de las posibilidades
que todavía no pueden demostrarse.
16. Estudio de la hipótesis baconiana: Francis Bacon y la posible autoría del
Quijote.
Objetivo: examinar
críticamente la hipótesis que atribuye a Francis Bacon (1561-1626), filósofo,
jurista y pensador inglés, la autoría total o parcial del Quijote, así como las
propuestas que plantean una posible composición en inglés y su posterior
traducción al castellano.
Líneas de investigación:
a) Comparación
lingüística y estilométrica: analizar el vocabulario, las construcciones
sintácticas, las expresiones recurrentes y otros rasgos lingüísticos del
Quijote, las obras de Bacon y los textos de otros autores de control.
b) Concordancias
textuales: verificar las coincidencias atribuidas al Quijote, a las obras de Bacon y
al corpus shakespeariano, distinguiendo las coincidencias exactas de los
paralelismos genéricos o derivados de fuentes comunes.
c) Pensamiento e
ideas: comparar las concepciones filosóficas, políticas, jurídicas, morales y
científicas presentes en el Quijote con las de Bacon, sin confundir afinidad
intelectual con identidad de autoría.
d) Hipótesis de
un original inglés: examinar la propuesta de que la versión inglesa
de Thomas Shelton pudiera conservar un texto anterior al castellano,
contrastando fechas, testimonios, características lingüísticas y documentación
editorial.
e) Análisis de
nombres, símbolos y posibles claves: estudiar críticamente las interpretaciones
atribuidas a Cide Hamete Benengeli, los elementos gráficos de las primeras
ediciones y los supuestos mensajes cifrados, estableciendo criterios objetivos
para evitar lecturas arbitrarias.
f) Viabilidad
histórica y documental: comprobar la cronología, las posibles
conexiones entre los círculos intelectuales ingleses y españoles, y la
existencia de documentos que acrediten una intervención de Bacon, directa o
indirecta.
g) Posible
autoría colectiva: valorar, cuando existan indicios verificables,
la hipótesis de colaboración entre varios escritores, traductores o
intermediarios, distinguiendo la concepción de la obra, su redacción y su
transmisión editorial.
h) Contraste con
las demás hipótesis: comparar los resultados con las atribuciones a
Miguel de Cervantes, Juan Luis Vives y otros candidatos, aplicando idénticos
criterios de evidencia y capacidad explicativa.
Principales defensores de la
hipótesis baconiana y bibliografía de referencia
La investigación incluirá el
estudio de los principales autores que han defendido la posible autoría de
Francis Bacon:
- Horace Nickson: publicó «The
Authorship of “Don Quixote”» en la revista Baconiana, número 78, febrero de
1931. Constituye una referencia histórica temprana para estudiar la defensa
baconiana de la autoría del Quijote.
- Alfred Weber: autor de
Bacon–Shakespeare–Cervantes, obra que relaciona la hipótesis baconiana con la
autoría del Quijote. Sus argumentos deberán estudiarse en su contexto y
contrastarse con los de otros investigadores.
- Francis Carr: autor de Who
Wrote Don Quixote? (2004), donde desarrolla la tesis de que Francis Bacon
escribió la obra y examina, entre otros aspectos, las fechas de publicación, la
versión inglesa de Thomas Shelton y determinadas interpretaciones del texto.
- Jettie H. van den Boom: escritora e
investigadora neerlandesa, autora de De waarheid over Don Quixote (2015),
publicado posteriormente en inglés con el título The Deciphering of the Don
Quixote & the Unmasking of Avellaneda (2022). Defiende que las dos partes
del Quijote son traducciones de textos originales ingleses y atribuye su
elaboración a un grupo de escritores dirigido por Francis Bacon. En su
hipótesis, también intervienen Ben Jonson, John Donne, Francis Beaumont y John
Fletcher, a quienes asigna diferentes funciones en la composición de las obras.
Propone, además, que ciertos nombres, anagramas y supuestos códigos ocultos
permiten reconstruir esa autoría colectiva.
Líneas de contraste: examinar las
fuentes originales de sus argumentos, verificar la cronología y la hipótesis de
traducción, analizar lingüísticamente los textos ingleses y españoles que
identifica y comprobar de forma independiente los códigos y las atribuciones
que propone.
Actuaciones complementarias:
§ Localizar y
estudiar las publicaciones originales y sus ediciones disponibles.
§Identificar
las pruebas concretas que aporta cada investigador y clasificarlas por su
naturaleza: documental, lingüística, estilométrica, histórica, textual o
simbólica.
§Comparar los
argumentos de estos autores entre sí, señalando coincidencias, contradicciones
y puntos que requieran verificación independiente.
§Contrastar sus
propuestas con las ediciones antiguas del Quijote, la traducción de Thomas
Shelton y los escritos de Bacon, así como con los corpus de Cervantes, Vives y
otros autores de control.
§Evaluar de
forma crítica la solidez de cada argumento, distinguiendo los hechos
documentados de las interpretaciones y conjeturas.
Observación: La relación
bibliográfica permanecerá abierta a nuevas incorporaciones, siempre que se
identifiquen autores y publicaciones concretos que defiendan expresamente la
hipótesis baconiana sobre el Quijote.
Criterio de validación: ninguna
coincidencia aislada, semejanza ideológica, interpretación simbólica o supuesto
mensaje cifrado se considerará prueba suficiente de autoría. Las conclusiones
deberán apoyarse en evidencias verificables, métodos reproducibles y resultados
contrastables que puedan confirmar, debilitar o refutar la hipótesis baconiana.
17. Corpus comparativo de obras anónimas, de autoría disputada y del
humanismo español del siglo XVI.
Objetivo: estudiar las
relaciones lingüísticas, literarias, intelectuales, filosóficas, religiosas y
culturales entre el Quijote y un conjunto de obras contemporáneas o anteriores
cuya autoría sea anónima, discutida o relevante para comprender el humanismo
renacentista. Se pretende determinar si existen coincidencias significativas
que permitan identificar fuentes comunes, tradiciones compartidas, posibles
influencias o conexiones de autoría.
Obras iniciales del corpus:
·
La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas
y adversidades.
·
Diálogo de Mercurio y Carón.
·
Diálogo de las cosas acaecidas en Roma.
·
Diálogo de la lengua.
·
Diálogo de doctrina cristiana.
Líneas de investigación:
a) Comparación
lingüística y estilométrica: estudiar vocabulario, sintaxis, expresiones
idiomáticas, construcciones discursivas, preferencias gramaticales y rasgos
estilísticos, teniendo en cuenta la fecha, el género y las características de
cada obra.
b) Concordancias
textuales e intertextualidad: localizar coincidencias literales, paráfrasis,
imágenes, motivos narrativos, refranes y secuencias argumentativas, comprobando
su relevancia y posibles fuentes compartidas.
c) Arquitectura
intelectual y pensamiento: comparar las concepciones del ser humano, la
sociedad, la justicia, la religión, la educación, la política y la moral, así
como la presencia del humanismo y del erasmismo.
d) Fuentes
clásicas y bíblicas: identificar las referencias grecolatinas y
bíblicas, directas o indirectas, y estudiar sus semejanzas y diferencias con
las del Quijote.
e) Relaciones
entre los autores propuestos: examinar las conexiones atribuidas a Juan Luis
Vives, Alfonso de Valdés, Juan de Valdés, Miguel de Cervantes y otros
candidatos, sin convertir las afinidades en pruebas automáticas de autoría.
f) Historia
textual y editorial: cotejar las primeras ediciones, las variantes
conocidas, las fechas de circulación y publicación, los testimonios
documentales y las posibles intervenciones editoriales.
g) Ampliación
progresiva del corpus: incorporar otras obras del periodo cuando exista
una justificación histórica, lingüística o intelectual para su comparación.
h) Metodología y
criterio de validación: utilizar textos digitalizados fiables,
ediciones críticas y herramientas de lingüística computacional, inteligencia
artificial y análisis estadístico. Distinguir las coincidencias significativas
de las propias del género o de la época; controlar las diferencias cronológicas
y lingüísticas, y contrastar cada resultado con autores de referencia.
Obras de referencia:
ü Juan Luis
Vives, autor del Lazarillo de Tormes. *Francisco Calero.
üJuan Luis
Vives o Fray Miguel de Salinas: A propósito de la retórica en lengua
castellana. *Francisco Calero.
ü Alfonso de
Valdés: autor del Lazarillo de Tormes. *Rosa Navarro Durán.
ü Cervantes de
Salazar y el Lazarillo. Un estudio de atribución. * José Luis Madrigal.
ü A vueltas con
el autor del Lazarillo. *Mercedes Agulló Cobo.
ü Juan Luis
Vives, autor del Diálogo de Mercurio y Carón. *Francisco Calero
ü Juan Luis
Vives, autor de las cosas acaecidas en Roma y del Dialogo de la Lengua.
*Francisco Calero.
ü Juan Luis
Vives. Diálogo de Doctrina Cristiana. *Francisco Calero/*Marco Antonio Coronel.
Resultado esperado: establecer un
mapa verificable de relaciones textuales e intelectuales entre el Quijote y las
obras estudiadas, que permita identificar fuentes, influencias y posibles
indicios de autoría, así como confirmar o refutar hipótesis alternativas.

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