EL ESPÍRITU DE LA TRANSICIÓN: Conversaciones para nuestro tiempo
CONVERSACIONES PARA NUESTRO TIEMPO
El presente
se caracteriza por un cambio profundo en los paradigmas, marcos de referencia y
valores. Utilizando una analogía marítima, estamos situados sobre la “cresta de
la ola” que nos arrastra hacia la concepción de un nuevo modo de ver el mundo.
Podemos decir
que este momento es lo que José Ortega y Gasset denominó “crisis histórica”.
Para este influyente filósofo, una crisis histórica se produce cuando la
generación se queda sin las convicciones previas, resultando en un estado de
desorientación. En sus palabras:
«Hay crisis
histórica cuando el cambio de mundo que se produce consiste en que al mundo o
sistema de convicciones de la generación anterior sucede un estado vital en que
el hombre se queda sin aquellas convicciones, por tanto, sin mundo. El hombre
vuelve a no saber qué hacer porque no sabe qué pensar sobre el mundo. Por eso
el cambio se superlativiza con la crisis y tiene el carácter de catástrofe».
Por su parte,
el escritor, humanista y economista español, José Luis Sampedro, en un video
del año 2011, que se ha hecho viral, titulado Educados para no pensar ─una auténtica reflexión profunda sobre el
sistema educativo y la sociedad contemporánea ─nos exhorta a promover el
llamado “espíritu crítico”, como medio para sortear los actuales vientos
desfavorables.
En este
video, Sampedro critica cómo las estructuras educativas y sociales han moldeado
a las personas para que actúen de manera mecanizada y conformista, en lugar de
fomentar el pensamiento crítico y la creatividad.
Sampedro
señala que el sistema educativo tradicional está diseñado para formar
individuos que se adapten a un modelo económico y social en lugar de ser seres
autónomos y pensantes. En lugar de estimular la curiosidad y el
cuestionamiento, la educación se centra en la memorización y la repetición de
información, lo cual limita la capacidad de los estudiantes para desarrollar su
propio juicio.
El autor
también destaca la creciente deshumanización de la sociedad y cómo la obsesión
por la competitividad, el consumo y el beneficio material ha sustituido valores
más esenciales, como la solidaridad, la reflexión y el desarrollo integral de
las personas. En este contexto, Sampedro lamenta cómo la sociedad actual parece
preferir la comodidad y la falta de cuestionamiento antes que enfrentarse a las
difíciles preguntas que realmente podrían mejorar el bienestar colectivo.
El mensaje de
Sampedro en este video es un llamado a la reflexión y al cambio, abogando por
un sistema educativo que fomente el pensamiento crítico y que eduque a las
personas para ser verdaderamente libres.
Como José
Luis Sampedro, muchos sostenemos la necesidad de fomentar el espíritu crítico;
esto implica consultar, contrastar y profundizar en los hechos para adquirir un
criterio propio que permita tomar decisiones informadas. Este espíritu se
mantiene equidistante de dos extremos: la ciega obediencia a lo impuesto y el
rechazo sistemático. En esencia, el espíritu crítico conlleva analizar sin
prejuicios lo que otros proponen, sometiéndolo al escrutinio del raciocinio
para aceptarlo, reformularlo o rechazarlo.
Precisamente,
esta obra sobre el espíritu de la Transición aspira a fomentar el espíritu
crítico para, basándose en el pasado, discernir hacia dónde se dirige la
sociedad. La perspectiva no es nostálgica, sino de esperanza hacia el futuro:
no busca revisar ni interpretar el pasado, sino extraer de sus experiencias los
beneficios para el presente y el futuro.
Sobre la transición
política española ya existe una abundante y valiosa documentación para
historiadores y estudiosos. Esta obra se centra en el llamado espíritu de la
Transición, conformado por valores profundos y compartidos, tales como: la
generosidad, la empatía, la colaboración, la lealtad, el trabajo por el interés
general, la decisión, el entusiasmo, la audacia y el heroísmo.
Sobre esta
base, EL ESPÍRITU DE LA TRANSICIÓN
pretende concienciar a las presentes y futuras generaciones de la imperiosa
necesidad de dotarse de valores profundos, los mismos que han hecho siempre
grandes y prósperas a todas las sociedades, de todos los tiempos y regiones.
Con fines
didácticos hemos creído conveniente utilizar la figura comunicacional de la
conversación. La conversación o la charla —que hoy parece estar en desuso en
favor de los monólogos y los aspavientos— es un diálogo entre dos partes que
intervienen alternativamente, expresando sus ideas o afectos sin necesidad de
planificación. A través de ellas, hemos tratado de explorar los valores
profundos que conformaron ese espíritu
de la Transición; también la huella que ha podido dejar en la gente y en
el conjunto de la sociedad, así como las enseñanzas éticas y morales para las
futuras generaciones.
Vaya por
delante que estas Conversaciones para nuestro tiempo sobre la Transición
política española no persiguen ningún tipo de revisionismo, lo cual excedería
sus humildes pretensiones. Son, más bien, una invitación a contemplar este
convulso y significativo período de la Historia con los ojos del alma,
permitiendo que los recuerdos y las experiencias discurran libremente por el
espacio mental de la Consciencia, sin subterfugios ni componendas.
En suma,
nuestro mayor deseo es que esta serie de artículos sobre el espíritu de la
Transición sirvan para entender mejor dónde estamos, de dónde venimos y hacia
dónde vamos, conscientes de que todas las cosas en el Universo deben su
existencia a un propósito.
Hagámoslo con
espíritu crítico, teniendo presente la siguiente observación del universal
humanista alemán, Johann Wolfgang von Goethe:
«El talento
se cultiva en la calma; el carácter se forma en las tempestuosas oleadas del
mundo».

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